Quienes aún no reservaron sus vacaciones de verano en Emiratos Árabes Unidos todavía pueden conseguir tarifas aceptables, pero deberán ser flexibles en varios aspectos para evitar el aumento de precios típicos en la temporada alta. Los agentes de viajes señalan que esperar ofertas de último minuto puede resultar más caro, pues las tarifas más bajas se agotarán conforme se acerquen las vacaciones escolares de julio y agosto.
Para reducir los costos, recomiendan planificar salidas entre semana y evitar los fines de semana, comparar precios en aeropuertos cercanos como Sharjah o Ras Al Khaimah, y contemplar itinerarios con escalas si los vuelos directos son costosos o están llenos. Pequeños ajustes en las fechas pueden generar ahorros considerables.
Respecto a destinos, cambiar las ciudades habituales del verano, como Londres o París, por opciones menos saturadas en el sur de Europa, el Cáucaso o Asia Central puede ayudar a encontrar mejores precios y climas más agradables. Por ejemplo, ciudades georgianas como Tbilisi y Batumi ganan popularidad por sus tarifas accesibles y temperaturas más frescas.
Además, es fundamental que los viajeros tengan en cuenta todos los cargos adicionales al comparar precios. En aerolíneas de bajo costo, el precio base a menudo no incluye equipaje, selección de asiento ni comidas, lo que puede elevar significativamente el costo final. Revisar bien las condiciones del boleto antes de reservar evita sorpresas, sobre todo en relación con las políticas de cambios, reembolsos, tiempos de tránsito y requisitos de visa.
Por último, ante la volatilidad de horarios y posibles modificaciones en rutas, se aconseja evitar conexiones extremadamente ajustadas y dejar margen para imprevistos en los itinerarios.