El equipo nacional de fútbol de Irán aterrizó en México para iniciar su fase de entrenamiento previo a la Copa Mundial. El grupo recorrerá su preparación en Tijuana, ciudad fronteriza con Estados Unidos, lugar elegido tras complicaciones para obtener visas que impidieron mantener su sede original en Arizona.

La llegada se registró temprano en la mañana, cuando Ehsan Hajsafi, uno de los jugadores destacados, fue el primero en descender del avión. El equipo pasó un control de seguridad con apoyo de oficiales mexicanos y perros entrenados antes de trasladarse en un autobús a su centro de entrenamientos.

En el aeropuerto les aguardó un pequeño grupo de aficionados iraníes que ondearon banderas para recibir a la delegación. El cambio de sede hacia México se produjo debido a la difícil situación política y administrativa derivada del conflicto en Irán, que complicó el ingreso del equipo a territorio estadounidense.

Antes de aterrizar en Tijuana, la selección se preparó en Antalya, Turquía, donde completó tareas físicas y tácticas en condiciones óptimas. El calendario del Mundial contempla que Irán dispute tres partidos en Estados Unidos durante el mes, por lo que mantener la base de entrenamiento cercana a la frontera facilita la logística y adaptación a los escenarios del torneo.