El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) anunció que su prioridad durante el Mundial de fútbol 2026 será garantizar la seguridad nacional y la protección del evento, minimizando las acciones relacionadas con la deportación de personas en situación migratoria irregular. Esta postura apunta a evitar distracciones y riesgos que puedan afectar la logística y la estabilidad del campeonato.
Tom Homan, director de ICE, aclaró que aunque la vigilancia migratoria no será la principal tarea durante el torneo, sí se intervendrá si se detecta una amenaza directa vinculada a la condición migratoria de un individuo. Esto significa que cualquier riesgo significativo a la seguridad que involucre a un extranjero en situación irregular será tratado con medidas correspondientes para salvaguardar el evento.
Homan insistió en que el enfoque de la agencia estará plenamente concentrado en la prevención de incidentes que puedan poner en peligro el desarrollo del Mundial, y aclaró que no se buscará arrestar masivamente a personas indocumentadas durante la competencia. Asimismo, recomendó mantener la calma tanto entre la población local como entre los visitantes extranjeros, ya que ICE desplegará acciones centradas exclusivamente en la seguridad nacional.
El Mundial se llevará a cabo entre Estados Unidos, México y Canadá y comprende un periodo de tiempo entre junio y julio, lo que demanda una planificación logística y de seguridad especial para un evento de gran magnitud que atraerá a miles de personas y delegaciones internacionales.