Un Airbus 330 de Turkish Airlines presentó un incendio en la rueda derecha del tren de aterrizaje al tocar tierra en el aeropuerto internacional Tribhuvan de Katmandú. Los 277 pasajeros a bordo fueron evacuados con éxito, sin que se reportaran heridos, pero la emergencia provocó el cierre inmediato del aeropuerto.

El fuego y el humo detectados en el aterrizaje llevaron a la activación inmediata de los equipos de emergencia, quienes lograron controlar la situación y extinguir las llamas. Mientras tanto, varios vuelos programados hacia Katmandú fueron retenidos y el acceso a la pista quedó bloqueado durante las labores de limpieza e investigación.

Nepal enfrenta desafíos constantes en su aviación debido a la compleja orografía montañosa y condiciones climáticas cambiantes, que elevan el riesgo en las operaciones aéreas. Este no es el primer incidente en el aeropuerto de Tribhuvan con aviones de Turkish Airlines; en 2015, otro avión de la misma compañía patinó fuera de la pista durante un aterrizaje en niebla densa, lo que causó el cierre temporal y posterior conversión del aparato en museo.