Cada año, más de 100 millones de baterías recargables de litio se empacan incorrectamente en vuelos comerciales, incrementando el riesgo de incendios que pueden ser incontrolables, según recientes datos de la Autoridad de Aviación Civil del Reino Unido.
Con la llegada de la temporada alta de viajes, la entidad lanzó la campaña “Batteries are included” para recordar a los pasajeros, empresas de transporte y agentes de carga que es fundamental manipular, embalar y declarar estas baterías adecuadamente. Esta iniciativa busca prevenir incidentes causados por baterías dañadas, mal etiquetadas o transportadas en equipaje facturado de manera inapropiada.
Las baterías de litio, presentes en dispositivos personales como teléfonos móviles, tablets, laptops, cigarrillos electrónicos y bancos de energía, pueden sobrecalentarse, incendiarse o incluso explotar al sufrir un daño o cortocircuito. El fenómeno conocido como “fuga térmica” ocurre cuando estas baterías entran en una reacción química que genera temperaturas superiores a 600 grados Celsius y libera gases tóxicos y altamente inflamables. Esto puede provocar incendios en cadena, especialmente peligrosos cuando la batería está dentro del equipaje facturado, ya que el fuego podría desarrollarse sin ser detectado a tiempo, aumentando el riesgo para la seguridad aérea.
La normativa y recomendaciones oficiales insisten en la necesidad de que los power banks y vaporizadores se transporten en el equipaje de mano para que la tripulación pueda actuar rápidamente ante cualquier emergencia. Transportarlos en la bodega dificulta la detección y el control de un incendio, poniendo en peligro a pasajeros y tripulación.
Además del aviso a los viajeros, la campaña se dirige a transportistas, agentes de carga y operadores logísticos responsables de garantizar la seguridad en el manejo y envío de productos con baterías de litio. La proliferación de dispositivos electrónicos en el equipaje cotidiano vuelve indispensable mantener protocolos estrictos para evitar incidentes durante el vuelo.