Un accidente aéreo fatal ocurrió poco después del despegue en el aeropuerto Nancy-Essey, en el este de Francia, cuando un avión de paracaidismo Pilatus PC-6/B2-H4 Turbo Porter se estrelló, causando la muerte de las once personas que iban a bordo. La aeronave, registrada en Alemania, realizaba un vuelo de salto en tándem con un piloto y diez pasajeros.
Las víctimas incluyen cinco instructores y cinco paracaidistas que se preparaban para su primer salto en tándem. El siniestro tuvo lugar alrededor de las 11:00 de la mañana, cerca de un barrio residencial y un centro comercial en Tomblaine, a las afueras de Nancy. Afortunadamente, no se reportaron daños ni heridos entre la población civil en tierra.
De acuerdo con los datos del sistema ADS-B, el avión había completado previamente otro vuelo de paracaidismo y regresó para despegar nuevamente desde la calle de rodaje B, quedando disponible una pista de aproximadamente 750 metros para la maniobra. Según registros preliminares, durante el ascenso inicial la nave se desvió del centro de la pista y realizó una curva a baja altura, lo que terminó con la caída sobre una carretera cercana y el incendio posterior del aparato.
Las autoridades francesas, incluyendo el Ministerio del Interior y la fiscalía de París, abrieron una investigación para esclarecer las causas del accidente, aunque hasta ahora han evitado realizar conjeturas. Esta tragedia es considerada la más mortífera en Francia relacionada con una aeronave ligera civil, excluyendo incidentes en la aviación comercial o militar.
El Pilatus PC-6 Turbo Porter es un avión monomotor muy utilizado en operaciones de paracaidismo debido a su capacidad para despegar y aterrizar en pistas cortas, y su habilidad para transportar hasta diez paracaidistas en un solo vuelo. La investigación ayudará a determinar qué factores contribuyeron a esta fatal pérdida.