El Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (AICM) completó la primera fase de su remodelación, que abarcó una superficie cercana a los 394,000 metros cuadrados destinados a mejorar áreas clave de la terminal 2. Esta renovación se entregó oficialmente poco más de diez días antes del inicio de la Copa del Mundo 2026, evento para el cual el aeropuerto será el principal punto de entrada en Latinoamérica.
Las obras incluyeron la actualización y ampliación de salas de espera, filtros de seguridad, pasillos peatonales, espacios de estacionamiento y señalización dentro de la terminal. La dirección general del proyecto estuvo a cargo del Almirante Juan José Padilla Olmos, director del AICM desde la administración de Claudia Sheinbaum, quien presidió la ceremonia de entrega junto al secretario de Infraestructura.
Esta remodelación representa la mayor inversión en infraestructura aeroportuaria en México desde la inauguración del Tren Maya, reflejando la prioridad que el actual gobierno asignó a la modernización del AICM desde su toma de posesión. El proyecto se desarrolló durante aproximadamente 18 meses, manteniendo costos ajustados al presupuesto inicial.
Horas después de la entrega formal, el aeropuerto activó un protocolo de emergencia por humo en algunas puertas de embarque, lo que motivó una breve interrupción en las operaciones, aunque no se reportaron afectaciones mayores.
El AICM es el centro de conexiones más grande de América Latina en términos de pasajeros, manejando alrededor de 47 millones en 2025, y se espera que durante el Mundial reciba un incremento estimado en los pasajeros que oscila entre tres y cinco millones adicionales. Para aliviar la presión sobre este aeropuerto, se ha impulsado una estrategia logística que asigna el tráfico de carga al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), mientras el AICM se concentra en el flujo de pasajeros.