Una mujer falleció tras ser impactada por un Tesla Model 3 que perdió el control y chocó a alta velocidad contra su casa en Texas. La investigación del accidente, ocurrido cerca de Houston, se encuentra a cargo del National Transportation Safety Board (NTSB), la agencia federal responsable del análisis de siniestros en el transporte civil.

El choque, que ocurrió el 19 de junio y fue grabado por una cámara de seguridad, generó cuestionamientos sobre el funcionamiento de los sistemas de asistencia a la conducción instalados en los vehículos Tesla. Aunque el conductor indicó que estaba usando un sistema de conducción automatizada en el momento del accidente, responsables de Tesla han negado esta versión, señalando que el piloto automático no estaba activado.

En redes sociales, un directivo de la empresa indicó que el conductor tenía el pedal del acelerador presionado al máximo y que había superado la velocidad permitida en una zona residencial justo antes del incidente. La compañía no emitió comentarios oficiales respecto a la investigación abierta por el NTSB, que trabaja en conjunto con la oficina del sheriff del condado de Harris.

Este caso se suma a otros análisis regulatorios y demandas legales dirigidas a Tesla sobre la eficacia y seguridad de sus tecnologías Full Self-Driving y Autopilot. La familia de la víctima presentó una demanda contra la empresa, alegando fallas en el sistema automatizado que no detectó el fin del camino y no frenó para evitar el choque.

El NTSB prevé publicar un informe preliminar en el plazo de 30 días tras el inicio de la investigación, mientras que el reporte final sobre las causas probables podría tardar hasta dos años. Esta pesquisa se da en paralelo a otra investigación especial iniciada por la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA), que también examina la conducta del vehículo y la respuesta del sistema automatizado en el accidente.