El aeropuerto Whiteman, ubicado en Pacoima, está en la mira de las autoridades tras una serie de incidentes que pusieron en alerta a la comunidad y a los reguladores locales. La Junta de Supervisores del condado de Los Ángeles recibirá un informe con propuestas específicas para mejorar las condiciones de seguridad en la instalación, luego de que un pequeño avión sufriera un accidente grave al chocar contra un poste eléctrico y volcarse en un estacionamiento cercano.

En respuesta a esta situación, aprobada por la Junta en un pedido formal, el Departamento de Obras Públicas elaboró un análisis que recomienda, entre otras medidas, la implementación de seminarios trimestrales gratuitos orientados a pilotos. Estos encuentros buscarán promover una cultura preventiva, abordando temas críticos como el cumplimiento de normativas aéreas, evitación de incursiones en pistas, manejo del ruido, condiciones meteorológicas y factores humanos que influyen en la seguridad.

El programa de capacitación contará con la participación de expertos en aviación, incluyendo representantes de la Administración Federal de Aviación, instructores certificados, controladores de tráfico aéreo e investigadores de accidentes, para proporcionar tanto el marco regulatorio como casos prácticos derivados de experiencias reales. La inversión anual estimada para esta iniciativa asciende a aproximadamente dos mil dólares.

Otra recomendación importante contempla la rehabilitación de la superficie de las pistas y calles de rodaje, que si bien cumplen con los estándares actuales de diseño y mantenimiento de la FAA, presentan desgaste que podría mejorarse para optimizar las operaciones aeronáuticas. Esta obra implicaría trabajos de sellado de grietas, aplicación de recubrimientos protectores y actualización de la señalización, con un costo aproximado de cinco millones de dólares.

Para mantener informada a la comunidad, el informe también plantea implementar un programa de divulgación que difunda actualizaciones y anuncios sobre seguridad, contemplado con un presupuesto cercano a medio millón de dólares.

Además, se sugiere realizar un estudio de compatibilidad sonora que permita identificar actividades o usos del suelo no compatibles con el funcionamiento del aeropuerto, con un costo que oscila entre uno y medio y dos millones y medio de dólares.