La tragedia del vuelo Air India AI171, que se estrelló poco después de despegar de Ahmedabad rumbo a Londres, conllevó la muerte de 260 personas y se convirtió en uno de los peores desastres aéreos en la historia de India. En las semanas siguientes al accidente, la atención se volcó en un supuesto intercambio verbal entre los pilotos en la cabina, presentado en un informe preliminar de la Oficina de Investigación de Accidentes Aéreos (AAIB, por sus siglas en inglés). Sin embargo, ese diálogo nunca incluyó referencias a los interruptores de combustible que, según la narrativa generalizada, habrían provocado el siniestro.
El informe preliminar publicado un mes después del accidente mencionó una breve conversación donde un piloto pregunta al otro por qué «cortó», y el interlocutor responde que no lo hizo. Este diálogo fue rápidamente interpretado como una acusación indirecta de que uno de los pilotos había apagado los interruptores de combustible, causando la pérdida de potencia en los motores. La prensa internacional y expertos en aviación difundieron esta versión sin que el texto original especifique qué piloto hablaba ni cuándo tuvo lugar la conversación, ni se hable explícitamente de combustible o interruptores.
Esta versión tomó fuerza incluso antes de la publicación oficial del informe de la AAIB. Dos días antes, un artículo exclusivo del Wall Street Journal adelantó la idea de que la investigación se centraba en las acciones de los pilotos y en los interruptores de combustible, citando fuentes anónimas vinculadas a funcionarios estadounidenses. Este adelanto influyó en el debate público al establecer un marco que relacionaba directamente la conversación en cabina con la manipulación de los controles de combustible.
El reporte de la AAIB nunca confirmó esos detalles. Tampoco se suministraron grabaciones completas ni información precisa sobre el momento en que ocurrió el intercambio ni a cuál de los pilotos se refería. Esta falta de claridad permitió que la versión sobre el papel de los interruptores de combustible se impusiera como verdad, pese a carecer de respaldo documental en el informe técnico.