El informe preliminar publicado por la Aircraft Accident Investigation Bureau (AAIB) sobre el accidente del vuelo AI-171 dejó múltiples incógnitas respecto a las causas y la secuencia exacta de los hechos. La pesquisa, que afronta su primer aniversario desde la tragedia que cobró la vida de 260 personas, aún no aporta respuestas concluyentes y mantiene abierta la posibilidad de un problema eléctrico antes de la falla de los motores.
Expertos en aviación destacaron que la activación temprana de la turbina de aire (ram air turbine) durante la carrera de despegue, antes incluso de la pérdida de potencia en los motores, sugiere una anomalía eléctrica que podría haber desencadenado el accidente. Este detalle no se había considerado previamente y complica el panorama técnico en torno a la catástrofe.
La AAIB informó que la investigación sigue rigurosos protocolos internacionales, incluyendo las reglas de investigación de accidentes aéreos y los estándares de la OACI, para garantizar un análisis imparcial y científico. Durante el año de trabajo, se revisaron exhaustivamente datos técnicos, registros operativos, componentes aeronáuticos y grabaciones de vuelo con el apoyo de expertos acreditados y asesores especializados.
La investigación avanzó en la recopilación de pruebas, pero ahora se enfocan en una evaluación integrada y verificable que permita sustentar de forma inequívoca las conclusiones. Se esperan estudios complementarios a fin de evitar ambigüedades en torno a las causas del siniestro y a la cronología de los eventos.
Mientras, la conmemoración del primer aniversario contó con una ceremonia de oración para las víctimas y sus familias, donde se compartieron explicaciones técnicas sobre el estado actual de la investigación y los pasos a seguir. Se aguarda la difusión de un reporte interino que precise el momento en que estará disponible el informe final, un documento clave para la comunidad aérea y las familias afectadas.