Cerca de 16,000 personas siguen evacuadas en Garden Grove, California, tras el incidente con un tanque que contenía metil metacrilato, una sustancia altamente inflamable, aunque las autoridades aseguran que el peligro de una explosión masiva se ha reducido.
El tanque, ubicado en una planta aeroespacial de GKN Aerospace Transparency Systems, contenía entre 22,700 y 26,500 litros de este compuesto químico, cuya exposición puede causar daños respiratorios y neurológicos, además de irritar piel, ojos y vías respiratorias, según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.
Tras descubrirse una grieta en el tanque, los equipos de emergencia lograron reducir tanto la presión interna como la temperatura de su contenido; esta última bajó a 33.9 °C desde casi 38 °C tan solo un día antes. Sin embargo, esto no descarta por completo el riesgo de incendios, pequeñas explosiones o derrames.
El jefe interino del Cuerpo de Bomberos del Condado de Orange indicó que las tareas para mitigar la emergencia continúan para evitar que cualquier chispa o ignición provoquen un incidente más grave.
Por su parte, la directora de Salud del Condado aseguró que no hubo contaminación, ni emanación de vapores o fugas durante el evento, por lo que recomienda que quienes viven cerca de la planta puedan regresar a sus casas con confianza, incluso si están situados al otro lado de la línea de restricción recientemente establecida.
En zonas de acogida temporales como parques cercanos, decenas de evacuados permanecen con sus pertenencias y mascotas, esperando la autorización para volver. Muchos expresaron preocupación por la seguridad propia, pero también por el esfuerzo de los equipos de emergencias que trabajan incansablemente.
Expertos en ingeniería ambiental advierten que el tanque debe continuar enfriándose para que se pueda drenar y estabilizar el material de forma segura, recomendando precaución ante la posibilidad remota de una explosión mientras el líquido mantenga temperatura y reactividad elevadas.