El reconocido empresario tecnológico Joshua Baer perdió la vida en un accidente aéreo cuando su avión privado bimotor sufrió una falla mecánica y se estrelló sobre una autopista de Laredo, Texas. A bordo viajaban también su hijo adolescente y dos pilotos, quienes sobrevivieron al siniestro, al igual que el conductor de un camión que recibió el impacto.

El incidente ocurrió poco después del despegue desde el Aeropuerto Internacional de Laredo, cuando la aeronave Cessna 421 presentó problemas en uno de sus motores. Baer intentó realizar un aterrizaje de emergencia, pero el avión se precipitó contra la base de un letrero vial y una camioneta que transitaba por la interestatal 35. Aunque el avión quedó envuelto en llamas, las cuatro personas a bordo, excepto Baer, lograron ser rescatadas con vida.

La Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) llevan adelante las investigaciones correspondientes para esclarecer las causas exactas de la falla mecánica que provocó la tragedia.

Joshua Baer, de 50 años, fue una pieza fundamental en la transformación de Austin en uno de los principales polos tecnológicos de Estados Unidos. Cofundó en 2009 Capital Factory, una incubadora y aceleradora que apoyó a centenares de startups emergentes en Texas, convirtiéndose en un referente para la comunidad emprendedora y de capital de riesgo.

Durante su carrera, Baer recibió diversos reconocimientos, entre ellos la llave de la ciudad de Austin, que le otorgó el alcalde local en señal de agradecimiento por su impacto económico y su promoción a la innovación tecnológica en la región.

Su partida causó un profundo impacto en el sector tecnológico y empresarial de Texas, donde se le recuerda como un líder visionario que impulsó un ecosistema vibrante y colaborativo.