La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) instó a las aerolíneas a mejorar el entrenamiento de sus pilotos para afrontar situaciones de humo en la cabina, tras analizar un incidente ocurrido en un avión de Southwest Airlines que sufrió la entrada de humo luego de una colisión con aves. Los pilotos que controlaron esa aeronave aseguraron que lo vivido superó ampliamente cualquier experiencia previa en sus entrenamientos.
El episodio tuvo lugar en diciembre de 2023, cuando el humo dificultó la visibilidad de los instrumentos y listas de chequeo. Para afrontar la emergencia, los pilotos utilizaron rápidamente las máscaras de oxígeno y siguieron los protocolos de emergencia, lo que les permitió aterrizar de forma segura sin causar daños a las 139 personas a bordo. Sin embargo, la NTSB advirtió que, en condiciones meteorológicas adversas o de noche, las consecuencias podrían ser mucho más graves.
La Administración Federal de Aviación (FAA) recibe reportes casi diarios sobre humo en la cabina, pero actualmente no exige que las aerolíneas realicen simulaciones prácticas que reproduzcan esas condiciones de manera realista. La mayoría de los entrenamientos se limitan a discusiones teóricas sobre cómo actuar en estas circunstancias. La NTSB destacó que esta deficiencia en la formación puede exponerse a riesgos severos en accidentes reales.
Además, el año pasado la NTSB solicitó a Boeing y al fabricante de motores CFM que desarrollaran una actualización de software para evitar que el humo invada la cabina tras la activación de ciertos sistemas de seguridad luego de un impacto con aves, específicamente en el modelo 737 Max. Los fabricantes no han emitido novedades recientes sobre el avance de esta solución.
Por su parte, Southwest Airlines y el grupo sectorial Airlines for America no emitieron comentarios inmediatos tras la publicación del nuevo informe. La FAA tampoco respondió de inmediato a la recomendación de mejorar las prácticas de simulación de humo en cabinas.