Un vuelo de Croatian Airlines que cubría la ruta entre Frankfurt y Split sufrió un incidente al aterrizar cuando el avión, un modelo A220, salió de la pista y terminó detenido sobre una zona de césped junto a la superficie destinada a aterrizajes. La tripulación abortó la maniobra en alta velocidad para garantizar la seguridad de todos los pasajeros y la tripulación.

En el momento de la emergencia, viajaban 130 pasajeros y cinco integrantes del personal a bordo, quienes fueron evacuados sin sufrir ningún daño. El avión presentó daños visibles en uno de sus motores y en parte del tren de aterrizaje tras salirse de la pista.

La aerolínea destacó que la tripulación siguió los protocolos de seguridad establecidos, aunque no se han revelado detalles precisos sobre la causa que motivó la interrupción del aterrizaje en plena aproximación. Las autoridades croatas responsables de la investigación aérea ya comenzaron un análisis para determinar el origen del problema, barajándose hipótesis como un fallo técnico o una posible pérdida de control durante la fase de frenado.

El incidente generó interrupciones significativas en las operaciones del aeropuerto de Split, uno de los hubs más activos de Croacia en temporada alta turística. La pista afectada permaneció cerrada temporalmente mientras los especialistas inspeccionaban el aparato y realizaban las maniobras necesarias para retirar la aeronave del área afectada.