Un vuelo operado por un Bombardier Challenger 601-3A aterrizó accidentalmente sobre una carretera en construcción cercana al aeropuerto de Asaba, debido a una confusión durante una maniobra de aproximación al aeropuerto. Según el informe preliminar del Nigerian Safety Investigation Bureau (NSIB), la tripulación realizó una aproximación frustrada y luego reintentó alinearse para aterrizar en la pista 11 bajo la impresión de estar siguiendo correctamente el procedimiento de aproximación RNAV.
En el momento del incidente, la aeronave tenía a siete ocupantes, entre ellos cuatro tripulantes y tres pasajeros, sin que se reportaran heridos. Tras detenerse en la vía, el avión fue apagado y revisado antes de que los pasajeros desembarcaran sin inconvenientes. Posteriormente, el avión salió de la carretera y regresó al Aeropuerto Internacional Murtala Muhammed de Lagos, donde se identificó un daño en el conjunto de la rueda delantera izquierda.
El reporte de la investigación indicó que los pilotos afirmaron que los sistemas de navegación señalaban que la nave estaba correctamente posicionada en el procedimiento RNAV hacia la pista 11. Sin embargo, ese error situó la aeronave sobre una superficie pavimentada en construcción, que visualmente se asemejaba a la pista.
Este accidente puso en evidencia la complejidad de las maniobras bajo reglas de vuelo por instrumentos (IFR), donde la orientación visual puede ser errónea en circunstancias como esta, y la importancia de la coordinación entre la tripulación y controladores.
Para elaborar las conclusiones preliminares, el NSIB recopiló información de varias fuentes: testimonios de la tripulación y testigos, registros del control de tráfico aéreo, documentos operativos, inspección física de la aeronave y datos de las cajas negras, el Grabador de Voz de Cabina y el Grabador de Datos de Vuelo. Estos dispositivos fueron analizados en el laboratorio de seguridad de transporte en Abuja y continúan bajo estudio técnico.
El ministro de Aviación y Desarrollo Aeroespacial, Festus Keyamo, descartó causas mecánicas durante una intervención televisiva y afirmó que la aeronave había recibido autorización para aterrizar desde la torre de control de Asaba. Agregó que poco después de la autorización, perdió contacto visual con el avión y al comunicarse con la tripulación se enteraron de que la aeronave había aterrizado en una vía cercana al aeropuerto, confundida con la pista por su apariencia.