Un avión privado modelo Bombardier Challenger CL-601 aterrizó accidentalmente en una carretera en construcción cercana al aeropuerto de Asaba, tras que sus pilotos confundieran esta vía con la pista oficial. La aeronave no presentó problemas mecánicos, lo que permitió que despegara posteriormente y continuara su vuelo hacia Lagos tras dejar pasajeros en tierra.
El Ministerio de Aviación y Desarrollo Aeroespacial confirmó que el control de tráfico aéreo había autorizado el aterrizaje en el aeropuerto, pero perdió contacto con la nave poco después. La torre no pudo localizar el avión en la pista y finalmente supo que el piloto había tocado tierra en un camino cercano utilizado para obras, que por su apariencia confundió con la pista de aterrizaje.
Este error provocó una investigación que fue ampliada más allá del ámbito aeronáutico y pasó a ser materia de seguridad nacional tras la intervención del Departamento de Servicios de Estado. Las autoridades evalúan el caso porque consideran que el incidente presenta riesgos que superan lo meramente técnico y operacional del vuelo.
Como consecuencia, la Autoridad de Aviación Civil de Nigeria suspendió el permiso de vuelo no comercial de la empresa operadora VMO Aero Limited y dejó en revisión al equipo de vuelo. La aerolínea fue señalada por violar regulaciones al continuar el vuelo hacia Lagos sin la autorización correspondiente después del aterrizaje erróneo.
Por su parte, la Oficina de Investigación de Seguridad de Nigeria desplegó investigadores para examinar el lugar y recuperó los registradores de voz de cabina y de datos del vuelo, herramientas clave para determinar las circunstancias exactas del incidente.
VMO Aero explicó que la tripulación interrumpió una aproximación considerada inestable y que fue en el segundo intento cuando aterrizó en la vía alternativa. No se reportaron daños materiales ni personas lesionadas durante el evento.