Un avión de easyJet con 180 pasajeros tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Fiumicino, Roma, tras detectar un banco de energía conectado a un teléfono móvil dentro del equipaje facturado. La alerta fue recibida aproximadamente tres horas después del despegue desde Hurghada, Egipto, cuando un pasajero advirtió a la tripulación sobre el dispositivo encendido y cargando en la bodega. Ante esta situación, el piloto desvió el vuelo de inmediato y aterrizó en 20 minutos para garantizar la seguridad de todos a bordo.
La aerolínea brindó alojamiento nocturno a los afectados y reprogramó un vuelo para el día siguiente que salió alrededor de las 14:00 hacia Londres Luton. Los pasajeros vivieron momentos de tensión durante el cambio de rumbo y el descenso abrupto, aunque más tarde expresaron alivio al confirmarse que no existía ningún riesgo de explosivos en la bodega.
Los bancos de energía o power banks son dispositivos que pueden provocar incendios y otros riesgos debido a sobrecalentamientos o cortocircuitos, por lo que las regulaciones de las aerolíneas son estrictas en cuanto a su transporte. easyJet prohíbe llevar estos dispositivos en el equipaje facturado y solo permite su traslado en cabina, siempre que la capacidad eléctrica no supere los 160 Wh. Además, está terminantemente prohibido usar estos equipos para cargar otros aparatos mientras el avión está en vuelo.
Este incidente no es aislado: el año pasado, un power bank se sobrecalentó y provocó un fuego dentro de un Airbus A321 de Air China, aunque la tripulación logró controlar rápidamente la emergencia. Otras aerolíneas, como Lufthansa y British Airways, también han adoptado medidas similares, restringiendo la capacidad máxima permitida para estos dispositivos y prohibiendo su uso durante el vuelo, buscando minimizar riesgos aéreos derivados de baterías de litio.
Según easyJet, la seguridad tanto de los pasajeros como de la tripulación es su máxima prioridad, lo que motiva la estricta política sobre el transporte de baterías y dispositivos electrónicos portátiles. Los usuarios deben respetar estas normas para evitar incidentes que puedan comprometer la integridad del vuelo.