Un avión de Jet2 con más de 200 pasajeros tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en Porto después de que el piloto presentara un cuadro que se sospecha fue un infarto mientras la aeronave estaba en vuelo. La situación provocó alarma entre los pasajeros y la tripulación, quienes solicitaron ayuda médica durante el trayecto.

La emergencia se produjo cuando el vuelo LS1266 se dirigía a Birmingham. Según testimonios de los viajeros, la tripulación se mostró visiblemente alterada y pidió a los pasajeros con conocimientos médicos que acudieran a colaborar. Además, se sintió una fuerte disminución de la altitud de la aeronave mientras el copiloto tomaba el control para proceder con el aterrizaje no planificado.

Un pasajero relató que el ambiente a bordo se tornó caótico, despertando a los pasajeros y causando nerviosismo, especialmente entre los niños. La llegada a Porto ocurrió pasada la medianoche, donde el piloto recibió atención médica inmediata por parte de los servicios de emergencia. Ese mismo pasajero comentó que la espera en Portugal se extendió por más de 13 horas, sin acceso rápido a alojamiento ni permiso para descender del avión durante la primera hora tras la llegada.

Ante la situación, Jet2 envió un piloto desde Manchester para asegurar el regreso de los pasajeros a Reino Unido. La aerolínea ofreció a los viajeros trasbordo gratuito a cualquiera de sus catorce destinos en el Reino Unido durante la semana siguiente y afirmó que en todo momento la seguridad de los pasajeros no se vio comprometida. Además, pidió disculpas por el retraso inesperado provocado por la emergencia médica.