Las aerolíneas de bajo coste deberán transparentar sus tarifas mostrando primero billetes que incluyan equipaje de mano estándar, según una reciente iniciativa del Parlamento Europeo. Esta medida busca evitar que los consumidores elijan accidentalmente opciones más económicas que excluyen la maleta, permitiendo luego retirar ese servicio si lo desean.

Además, la normativa establece que los pasajeros podrán llevar una maleta pequeña de dimensiones máximas de 40 x 30 x 15 centímetros sin costo adicional. También endurece las compensaciones por retrasos, fijando una indemnización que oscila entre 300 y 600 euros para vuelos demorados más de tres horas. Por otra parte, eliminaron cargos por la corrección de errores ortográficos en los nombres de los billetes, facilitando cambios sin coste para los usuarios.

Entre otros derechos consolidados, la regulación obliga a que los niños viajen junto a un tutor y restringe a las aerolíneas la cancelación de vuelos de regreso si el pasajero pierde el vuelo de ida, un problema frecuente que antes podía hacer perder el derecho al vuelo de vuelta aunque este estuviera contratado.

Estas mejoras en la protección al consumidor no han sido bien recibidas por todas las compañías. El director general de Ryanair, Michael O’Leary, criticó abiertamente la medida, argumentando que podría afectar la flexibilidad y competitividad de las aerolíneas low cost. Sin embargo, la iniciativa busca equilibrar la relación entre precio y servicio, asegurando que los pasajeros tengan información completa y derechos reforzados.