La pista principal del aeropuerto de Gatwick se cerró temporalmente debido a un fallo técnico que dejó un avión inmovilizado sobre la pista, lo que provocó que nueve vuelos en aproximación declararan emergencias y se desviaran a otros aeropuertos del área londinense. Estas aeronaves, procedentes de diferentes ciudades europeas y del norte de África, activaron el código de emergencia 7700, usado para indicar una situación crítica, posiblemente relacionada con bajo combustible por tener que modificar su ruta.

Entre los vuelos afectados estaban aviones provenientes de destinos españoles como Tenerife, Valencia, Lanzarote y Fuerteventura, así como de ciudades griegas, italianas y marroquíes. Los aviones desviados aterrizaron en aeropuertos alternativos de la región, incluyendo London Luton, London Stansted, Birmingham, Bristol y Heathrow. En total, se registraron al menos catorce desviaciones, entre las cuales cinco fueron a Luton y cuatro a Stansted.

El incidente se originó con un vuelo de British Airways que aterrizó en Gatwick y presentó el problema técnico. Aunque inicialmente se especuló en redes sociales sobre un posible fallo en el tren de aterrizaje y derrame de combustible, la aerolínea informó que el avión aterrizó con seguridad y los pasajeros desembarcaron con normalidad. Los servicios de emergencia acudieron al lugar como medida preventiva. Una vez resuelto el incidente, la pista reabrió aproximadamente una hora después del cierre.

Usuarios en redes sociales relataron que sus vuelos, previstos para aterrizar en Gatwick, fueron desviados y tuvieron que prolongar su tiempo de vuelo considerablemente. Además, se espera que las aeronaves afectadas puedan repostar y regresar a Gatwick próximamente, según información compartida por un pasajero que se encontraba en uno de los vuelos redirigidos.