Las operaciones aéreas en el aeropuerto Ronald Reagan de Washington D.C. se paralizaron durante varias horas debido a estrictas medidas de seguridad implementadas para proteger al primer ministro iraquí durante su visita oficial a Estados Unidos. Esta interrupción generó la cancelación de al menos 126 vuelos y afectó a más de 300 con retrasos significativos.
Los vuelos comerciales estuvieron suspendidos entre las 11 de la mañana y las 3 de la tarde, una medida inusual pero necesaria en un espacio aéreo que ya es uno de los más congestionados y vigilados del país, donde se combinan vuelos civiles con tráfico militar y restricciones por la proximidad de importantes edificios federales.
Funcionarios de la Casa Blanca y la Administración Federal de Aviación (FAA) coordinaron para reducir el impacto en los viajeros, autorizando el aterrizaje de aeronaves que estaban en espera y permitiendo salidas escalonadas. Sin embargo, las cancelaciones afectaron directamente a cientos de pasajeros y generaron un efecto dominó en otras rutas y aeropuertos cercanos.
La visita del primer ministro Ali al-Zaidi, electo recientemente y con una posición delicada frente a Irán, buscó fortalecer las relaciones bilaterales con Estados Unidos en medio del conflicto actual entre Washington y Teherán. Su llegada y desplazamientos oficiales requirieron un despliegue de seguridad intensivo, incluyendo un helicóptero de vigilancia que sobrevoló la ciudad mientras su comitiva se trasladaba.
Este encuentro, en el que el presidente Trump extendió la reunión habitual para compartir un almuerzo con al-Zaidi, se enmarca en la presión estadounidense para que el gobierno iraquí demande la desmovilización de milicias proiraníes antes del retiro previsto de las tropas estadounidenses.
La tensión regional y las preocupaciones de seguridad nacional en Estados Unidos ante posibles acciones iraníes, incluyendo amenazas y operaciones encubiertas en territorio estadounidense, motivaron estas rigurosas medidas durante la visita. Aunque el Departamento de Transporte y la FAA no emitieron declaraciones públicas, fuentes oficiales confirmaron las dificultades ocasionadas.