Saab y la empresa canadiense CAE consolidaron una alianza estratégica para mejorar la propuesta del avión de combate Gripen E en el programa de reemplazo de cazas de Canadá. Este acuerdo contempla el desarrollo conjunto de capacidades integrales de entrenamiento, simulación y soporte técnico que serían implementadas dentro del país en caso de que la Real Fuerza Aérea Canadiense opte finalmente por esta plataforma.

La asociación es parte de la estrategia de Saab para implementar una base industrial sólida en Canadá, más allá del simple suministro de aeronaves. CAE se encargará de establecer y operar un sistema nacional de formación para pilotos y técnicos, abarcando desde el entrenamiento avanzado hasta la operación de simuladores y los servicios de mantenimiento.

El Memorando de Entendimiento firmado por ambas compañías también explora la colaboración en el diseño y soporte de sistemas de misión, combinando la manufactura del Gripen con la experiencia de CAE en simulación y apoyo operacional. Además, se prevé la cooperación en proyectos de investigación y desarrollo orientados a tecnologías de próxima generación, junto con la posibilidad de exportar servicios de entrenamiento y soporte a otros mercados internacionales.

Este acuerdo complementa las recientes iniciativas de Saab en Canadá, como la instalación de una línea de ensamblaje del Gripen en Quebec y la transferencia tecnológica prometida al gobierno canadiense. Además, Saab incluyó en su oferta el sistema aéreo de alerta temprana GlobalEye, cuya reciente selección para el programa AEW&C en Canadá también fortaleció la presencia industrial de la empresa en el país.

CAE, con casi ochenta años en la industria aeroespacial y presencia global en más de 40 países, aporta su amplio conocimiento en simuladores de vuelo y soluciones avanzadas para aviación militar y civil, lo que permitiría llevar a cabo la mayor parte del entrenamiento y mantenimiento dentro de Canadá.

Este anuncio llega en un momento clave para el reemplazo de los aviones CF-18, pues aunque Canadá mantiene un contrato vigente para la compra de cazas F-35A, el gobierno sigue evaluando opciones ante tensiones políticas y comerciales con Estados Unidos y un creciente interés por fortalecer la autonomía industrial. Así, la alianza entre Saab y CAE refuerza la propuesta sueca al ofrecer un paquete completo que combina tecnología, infraestructura de entrenamiento y desarrollo industrial para mantener empleo calificado y capacidad tecnológica dentro de Canadá.