Las fuertes lluvias y vientos intensos han alterado gravemente las operaciones aéreas en el aeropuerto internacional de Ciudad del Cabo y en el aeropuerto de George. A pesar de que las instalaciones continúan abiertas, la presencia de condiciones climáticas adversas ha generado un incremento significativo en retrasos, desvíos y cancelaciones de vuelos.

El Servicio Meteorológico de Sudáfrica (SAWS) anunció que las condiciones inestables persistirán durante la jornada, lo que mantiene la incertidumbre sobre la reapertura total de las operaciones normales. En consecuencia, muchas aeronaves han sido redirigidas a aeropuertos cercanos, como el de Gqeberha, para evitar el riesgo que implican las tormentas en la región del Cabo Occidental.

Personal de vuelo ha debido enfrentar las complicaciones que genera aterrizar en medio de vientos fuertes y lluvias densas, poniendo en prioridad la seguridad de los pasajeros. Por su parte, la compañía nacional de aeropuertos, Airports Company South Africa (ACSA), recomendó a los viajeros consultar las actualizaciones frecuentes a través de su aplicación móvil o directamente con las aerolíneas, pues el estado de cada vuelo puede cambiar en corto plazo.

La coordinación entre ACSA y SAWS se mantiene activa para monitorear las condiciones en tiempo real y mitigar el impacto de esta ola de mal tiempo, que ha afectado también a otros puntos de Sudáfrica. Los pasajeros deben estar preparados para posibles cambios de último momento en sus itinerarios, dado que la prioridad es preservar la seguridad en toda la región.