Delta Air Lines anunció la apertura de una nueva ruta directa que unirá Los Ángeles con Manila, fortaleciendo su presencia en la costa oeste de Estados Unidos y abriendo un enlace sin precedentes con Filipinas desde un operador norteamericano. Esta ruta comenzará a operar en marzo de 2027 desde el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX) hasta el Aeropuerto Internacional Ninoy Aquino (MNL), con tres frecuencias semanales que aumentarán a vuelos diarios en junio.

La nueva conexión se realizará con aviones Airbus A350-900, que ofrecen una variedad de opciones de cabina, incluyendo Delta One, la clase ejecutiva con asientos totalmente reclinables; Delta Premium Select, una clase económica premium; y las cabinas Comfort y Main, que ocupan el resto del avión. Esta amplia oferta busca atender tanto a viajeros de negocios como de placer con servicios de alto nivel a bordo.

Delta se posiciona como la aerolínea principal en LAX, con más de 160 salidas diarias a más de 50 destinos, superando a competidores como United y American Airlines. La expansión hacia Manila complementa su reciente crecimiento en la región Asia-Pacífico, que incluye nuevas rutas a ciudades como Chicago, Melbourne y Hong Kong, además de la reanudación de vuelos a Shanghái.

Este lanzamiento también responde a una alianza estratégica con Korean Air, miembro de la alianza SkyTeam junto con Delta. Korean Air opera numerosos vuelos entre Seúl y Manila, y la nueva ruta de Delta permitirá mayor flexibilidad para pasajeros que conecten a ambos destinos a través de sus respectivas redes.

En el plano local, Delta continúa invirtiendo en su infraestructura en Los Ángeles. Recientemente inauguró una segunda sala VIP Delta One en LAX, que ofrece servicios exclusivos como check-in y seguridad prioritarios antes de ingresar al lounge. Para 2028, la aerolínea planea contar con cuatro espacios de salón en este aeropuerto, ampliando las comodidades para sus pasajeros.

En la ruta entre Los Ángeles y Manila, la competencia principal la mantendrá Philippine Airlines, que históricamente ha controlado este corredor aéreo sin competencia de carriers estadounidenses. La capital filipina es un destino de creciente relevancia comercial, cultural y turística, lo que justifica la apuesta de Delta para captar una parte significativa del mercado.