La actividad automatizada supera ya a la humana en internet, generando más de la mitad de las solicitudes web. Para enfrentar esta nueva realidad, Cloudflare lanzó Precursor, una plataforma que examina de forma continua el comportamiento del usuario durante toda su sesión, identificando bots que intentan simular interacciones humanas.
Precursor se diferencia de los métodos tradicionales, como los CAPTCHAs estáticos, porque no examina acciones aisladas, sino que monitorea patrones y señales a lo largo del tiempo, lo que dificulta que los bots puedan pasar desapercibidos. Este enfoque incrementa la precisión sin afectar la navegación legítima de los usuarios.
El sistema funciona directamente desde el edge de Cloudflare mediante un script ligero que se activa con un solo clic y no requiere modificaciones en el código de los sitios web. Analiza detalles como movimientos del mouse, ritmo de escritura, desplazamientos en la página, uso del portapapeles y tiempo de visibilidad, pero siempre respetando la privacidad, pues no recopila datos sensibles como pulsaciones exactas, solo sus ritmos y patrones.
La información recopilada se envía a los servidores de Cloudflare para su análisis en tiempo real, detectando comportamientos artificiales o simulados que delatan la actividad de bots maliciosos. Este sistema ayuda a proteger la infraestructura digital frente a ataques que aumentan costos, manipulan inventarios o ponen en riesgo información.
Con Precursor, Cloudflare elimina el «punto ciego» que existía entre eventos críticos como inicios de sesión o pagos, donde antes no se podía analizar el tráfico intermedio. Así, las empresas pueden asegurar la integridad de sus sitios con una defensa transparente para los usuarios reales y dificultosa para los bots.