Un vuelo de Ryanair que cubría la ruta entre Grecia y Alemania tuvo que regresar de emergencia luego de que una ventana se desprendiera poco después del despegue, provocando que un pasajero quedara parcialmente atrapado fuera del avión durante varios minutos.
El afectado, un hombre de 61 años y nacionalidad serbia, recibió atención médica tras el impacto y fue trasladado a un hospital donde lo atendieron por lesiones en cuello, hombros, quemaduras por fricción y daños graves en una mano. Su esposa relató que sostuvo las piernas de su marido mientras otros pasajeros intentaban arrastrarlo de vuelta al interior de la cabina.
El incidente ocurrió en el vuelo FR1879, operado por Malta Air, filial de Ryanair, aproximadamente diez minutos después del despegue. El avión descendió rápidamente casi nueve mil pies y perdió presión en la cabina, lo que obligó a la tripulación a realizar un descenso de emergencia y retornar al aeropuerto en Grecia para un aterrizaje seguro.
Las autoridades griegas mantienen contacto directo con el piloto principal de Ryanair en Malta y el departamento de seguridad de la aerolínea mientras avanzan las investigaciones para determinar si el desprendimiento de la ventana fue un fallo aislado o forma parte de un problema mayor en el equipo.
Fuentes indican que el desprendimiento podría estar relacionado con una posible falla en las aspas del motor que habrían impactado y quebrado el vidrio de la ventana. Investigaciones previas sobre incidentes similares, como el vuelo Southwest Airlines 1380 en 2018, muestran que eventos de este tipo pueden derivar en despresurizaciones peligrosas y desencadenar medidas regulatorias en la aviación.