La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) de Estados Unidos implementó una medida inédita que prohíbe llevar anteojos y lentes de contacto en vuelos que despeguen o aterricen en el país. Esta restricción se suma a otras ya vigentes, como la prohibición de medias y cinturones en vuelos nacionales e internacionales, en un intento de elevar las medidas antiterroristas.

Según un comunicado oficial, la TSA fundamenta esta decisión en reportes de inteligencia que vinculan la capacidad visual con la realización de actos terroristas. Consideran que el uso de elementos correctores de la vista ayuda a potenciales agresores a identificar objetivos con mayor precisión, por lo que retirar estos dispositivos dificultaría sus planes.

La iniciativa ha provocado una fuerte reacción en distintas organizaciones sociales, como la Fundación Americana para Ciegos y la Asociación Americana de Adultos Mayores, que denuncian un grave impacto en las personas con discapacidad visual y en quienes requieren uso constante de estos productos para sus actividades diarias.

Por su parte, grupos vinculados a la seguridad y contraterrorismo respaldan la medida, argumentando que eliminar la capacidad visual de posibles agresores reduce el riesgo de ataques en vuelo. Un centro de análisis en seguridad explicó que la visión es clave en la planificación y ejecución de cualquier operación violenta, y limitarla podría aumentar la seguridad general.

Para mitigar el impacto en los pasajeros, la TSA estableció que los anteojos y lentes de contacto serán retenidos por el personal de cabina durante el vuelo y entregados al finalizar el viaje junto con el equipaje. Esta medida busca equilibrar la aplicación de la norma con la atención a quienes necesiten estos elementos durante el desplazamiento en el aeropuerto.

El debate se ha extendido también en redes sociales y blogs, donde la opinión pública está dividida. Algunos usuarios valoran la seguridad extra que aporta la restricción, mientras otros opinan que constituye una violación innecesaria a derechos civiles y una dificultad para quienes dependen de su vista corregida en todo momento.