Repsol reforzó su compromiso con el suministro energético de España y Portugal principalmente en el combustible de aviación, crucial para el turismo, a pesar de la crisis provocada por el conflicto en Oriente Próximo. La compañía movilizó una inversión de más de 1.500 millones de euros para ampliar sus reservas y asegurar la disponibilidad de queroseno durante todo el año.
El consejero delegado de Repsol destacó que, pese al entorno complicado y las interrupciones en el flujo habitual de productos, España cuenta hoy con una posición más sólida que otros países europeos para afrontar posibles restricciones. Esta fortaleza se debe a las inversiones sostenidas en sus refinerías, que superan los 15.000 millones de euros en años recientes, incluso cuando muchas instalaciones europeas comenzaron a cerrar.
Actualmente, el consumo de queroseno en España se sitúa alrededor de 156.000 a 160.000 barriles diarios. La firma afirma disponer de un excedente de entre un 20% y un 25% sobre la demanda, una capacidad que mejora la resiliencia del país en caso de que la crisis se prolongue o se intensifique. El ejecutivo de la compañía advirtió que, incluso si se reabre el estrecho de Ormuz —una ruta clave para el petróleo y derivados—, la normalización en Europa tardaría varios meses en restablecerse.
Estas acciones forman parte de la actualización de la estrategia 2023-2026 de Repsol, que también prioriza mantener una política de retribución a los accionistas atractiva y sostenible. La empresa subrayó que sus decisiones en materia de inversión y producción ponen en primer plano la seguridad energética y la estabilidad del sector aeronáutico, esencial para la economía nacional.