El Aeropuerto César Manrique-Lanzarote cerró los primeros cuatro meses del año con casi tres millones de pasajeros, registrando un retroceso de menos del 1% en comparación con el mismo período del año anterior. Este dato refleja un cambio en la tendencia tras años de crecimiento sostenido impulsado por el turismo y la recuperación pospandemia.
El comportamiento mensual del tráfico aéreo fue heterogéneo. Mientras enero y febrero mostraron un leve aumento en el movimiento de viajeros, marzo y abril sufrieron una caída que llevó a la disminución total. En concreto, marzo registró una reducción más moderada, mientras que abril tuvo un descenso más marcado, lo que impactó en el acumulado del cuatrimestre.
En cuanto a las operaciones, el aeropuerto experimentó un ligero incremento en el número de movimientos, con casi 24.000 vuelos entre enero y abril. Los meses de mayor actividad fueron marzo y abril, cuando se concentró la mayoría de los despegues y aterrizajes. Sin embargo, el tráfico de mercancías mostró un retroceso significativo, con un descenso superior al 11% en toneladas transportadas, especialmente en los meses de enero y abril.
A pesar de esta reducción en pasajeros y carga, el aeropuerto mantiene su papel como una de las principales puertas de entrada turística a Canarias, siendo clave para la economía de Lanzarote. El escenario actual marca una estabilización del tráfico después del fuerte auge registrado en años recientes, condicionado por la reactivación de las conexiones internacionales y el aumento del turismo tras la pandemia.