A partir de ahora, quienes adquieran la tarifa más económica de Aerolíneas Argentinas para vuelos dentro del país solo podrán llevar de forma gratuita un objeto personal pequeño, como una mochila, bolso o portafolios, que quepa debajo del asiento delantero. La tradicional maleta de cabina que se coloca en el compartimiento superior deberá abonarse aparte como un extra.
Esta modificación afecta directamente a pasajeros que compran pasajes con conexiones internas o segmentos domésticos por separado, ya que en muchos casos no contarán con la franquicia de equipaje de mano habitual. La medida exige mayor atención al momento de elegir tarifa, pues es común que los viajeros asuman que la valija pequeña incluida sigue vigente y recién descubran el cambio al hacer el check-in o en la puerta de embarque, cuando las opciones para corregir son limitadas y costosas.
Las aerolíneas buscan con este ajuste aumentar sus ingresos aplicando cargos adicionales a servicios que antes consideraban básicos. Esta estrategia, que inicialmente se aplicó a las maletas despachadas, ahora también alcanza el equipaje de cabina, reflejando la evolución del comportamiento de los pasajeros, muchos de los cuales ya viajan solo con equipaje de mano para evitar esperas y costos extras.
Además de Aerolíneas Argentinas, otras compañías tradicionalmente consideradas premium, como Lufthansa, han adoptado políticas similares en Europa. En su nueva tarifa básica, Lufthansa también restringe la valija de cabina a un solo artículo personal pequeño y cobra por usar el espacio del compartimiento superior en cabina.
Este giro evidencia una tendencia global en la industria aérea, donde incluso las compañías tradicionales incorporan prácticas características de las aerolíneas de bajo costo para optimizar sus ingresos, respondiendo al fenómeno de viajeros que llevan equipajes cada vez más reducidos y demandan solo lo esencial en vuelo.