La Federación Internacional de Asociaciones de Pilotos de Líneas Aéreas (IFALPA) alertó sobre el creciente riesgo que representan las interferencias y manipulaciones intencionales en los sistemas de navegación satelital (GNSS) para la seguridad aérea. Estas alteraciones afectan operaciones civiles en distintas regiones, generando desvíos imprevistos, reducción en las distancias mínimas entre aeronaves e incluso cierres temporales de espacios aéreos.

El problema radica en que el GPS, único sistema GNSS autorizado para la navegación comercial, suministra datos esenciales no solo para la ubicación, sino también para la vigilancia, comunicaciones y gestión de vuelo. Sin embargo, sus señales débiles pueden ser fácilmente bloqueadas o falsificadas mediante técnicas de interferencia y engaño, comprometiento la integridad de los sistemas modernos de comunicación, navegación y vigilancia (CNS).

Ante esta situación, IFALPA exigió que las autoridades de aviación civil, proveedores de servicios de navegación aérea, fabricantes y operadores implementen redes independientes capaces de mantener la navegación, vigilancia y comunicación aunque el GPS se vea afectado. Destacaron la necesidad de crear una arquitectura de respaldo que no dependa exclusivamente del GNSS para garantizar la seguridad operacional.

Investigaciones europeas, incluyendo trabajos de EUROCONTROL, el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) y la Universidad de Ciencias Aplicadas de Zúrich, abogan por incorporar sistemas alternativos como DME (Medición de Distancia por Radiofrecuencia), LDACS (enlace digital para comunicaciones aéreas) y eLoran como soluciones de soporte frente a fallos o ataques sobre el GNSS. Aunque autorizar el uso de otros sistemas satelitales mejoraría la resiliencia, la IFALPA considera que esto no es suficiente debido a las similitudes vulnerables entre ellos.

Además, la federación enfatizó que la estrategia debe enfocarse en la arquitectura global del sistema de navegación aérea y no solo en la protección de dispositivos individuales, abordando el riesgo desde una perspectiva integral. La interferencia en las señales GNSS no solo afecta la aeronave directamente, sino también los sistemas de gestión del tráfico aéreo y la infraestructura a distancias considerables del origen de la perturbación.

El llamado de IFALPA se produce en un contexto donde la dependencia del GPS para funciones críticas en la aviación crece, incluyendo el cálculo de rutas, vigilancia por radar, sistemas de alerta de terreno y sincronización de comunicaciones, lo que resalta la urgencia de mecanismos de seguridad y respaldo que eviten la interrupción total del sistema.