FedEx recibió del Departamento de Transporte de Estados Unidos una exención que le permite omitir la parada obligatoria en Dubái en sus vuelos entre Hong Kong y París debido a las complicaciones operativas generadas por los conflictos en la región del Golfo Pérsico. La empresa no ha operado esta ruta hacia Dubái en más de 75 días, acercándose al límite de 90 días de inactividad tras el cual podría perder los derechos de operación.

La pausa en las operaciones se debe a cierres temporales del espacio aéreo y a las operaciones militares en curso, que incrementan los riesgos de seguridad en Dubái, donde FedEx mantiene un centro aéreo de logística avanzado. Aunque el aeropuerto continúa funcionando, la actividad no está plenamente normalizada y las aerolíneas enfrentan restricciones para cumplir con sus horarios habituales. Recientemente, un ataque con misiles de Irán al territorio de los Emiratos Árabes Unidos agravó la situación de seguridad en la zona.

FedEx maneja seis vuelos semanales entre Hong Kong y París, pero solo uno de ellos debe pasar por Dubái para mantener sus autorizaciones bajo el acuerdo bilateral de servicios aéreos entre Estados Unidos y Hong Kong. Este acuerdo limita a 64 los vuelos semanales con derechos de quinta libertad para aerolíneas de carga, es decir, la posibilidad de operar entre dos países extranjeros siempre que el vuelo despegue o aterrice en su país de origen. FedEx controla 14 de estas rutas, incluyendo las conexiones a París.

El permiso otorgado por el Departamento de Transporte extiende la vigencia de la autorización para no operar en Dubái hasta el 25 de octubre, permitiendo a FedEx gestionar con mayor flexibilidad la reactivación del servicio cuando las condiciones se estabilicen. De forma paralela, se amplió por dos años la autorización para operar vuelos Boeing 777 desde Estados Unidos a Sudáfrica con escalas en Dubái, Nairobi o Europa, consolidando la presencia de FedEx en estas rutas estratégicas.